PUBLICADO EN CNN EN ESPAÑOL.

CNN ESTILO: Vivir en un rascacielos: ¿un palacio o una prisión?

12 de Setiembre de 2020 | 23:54 hs.

Nota del editor: Sam Jacob es director de Sam Jacob Studio de arquitectura y diseño, profesor de arquitectura de la Universidad de Illinois en Chicago, y profesor visitante de la Escuela de Arquitectura de Yale. Su trabajo ha sido publicado en el Museo Victoria & Albert de Londres y en el MAK en Viena. También fue curador del Pabellón Británico de la Bienal de Venecia en 2014. Las opiniones expresadas en este artículo son solamente de él.

  • Imagenes[0]
  • SociedadSociedad

 (CNN) — Si ves un dibujo previo al Gran Incendio de Londres, puedes ver una ciudad desordenada y con poca altura. Un miasma urbano de casas y posadas perforadas por una increíble cantidad de agujas que apuntan hacia el cielo.

Es una imagen de una ciudad cuyo horizonte contenía el ajetreo y el bullicio de la vida mundana, mientras que su dimensión vertical estaba dedicada a ideales más elevados. Así lo fue para la mayoría de la historia de la arquitectura de gran altura. Las torres fueron estructuras que tuvieron un papel especial: simbólicas, monumentales, incluso mitológicas. Actuaron como símbolos de poder, de devoción, o en el caso de la historia bíblica de Babel, para exceder la ambición.

Fue solo a principios del siglo XX que el terrenal mundo de la vida humana empezó a ocupar el cielo. Y ocurrió en Chicago, donde surgió un nuevo fenómeno de torres en el paisaje súper plano del medio oeste estadounidense. A medida que el tamaño y la población de la ciudad estallaban a fines de ese siglo, las tecnologías de la construcción se combinaron con el pragmatismo supremo de Chicago para inventar la tipología moderna del rascacielos. El Home Insurance Building de Chicago, de 42 metros de altura, fue inaugurado en 1885 y fue el primer edificio alto en utilizar estructuras de acero en su marco. Otros siguieron rápidamente, y la Escuela de Chicago, como se la conoció, desarrolló una nueva tipología que combinaba la modernidad con la decoración y el ornamento. En esos edificios se pueden ver viejas ideas arquitectónicas sobre qué edificios deberían estirarse gracias a las posibilidades modernas. Otros ejemplos incluyen el Monadnock Building (el edificio comercial más grande en el mundo al momento de su construcción en 1892), el Reliance Building (famoso por desarrollar grandes ventanas de vidrio), y el Marquette Building (con su exterior de terracota de intrincado diseño). Cada uno de esos edificios ayudaron a desarrollar la tipología de rascacielos.

Habilitados por la tecnología, esos nuevos edificios comerciales estadounidenses también tuvieron una función en la economía. Construir alto significaba que los desarrolladores podían multiplicar parcelas de tierra verticalmente, apilando piso tras piso para multiplicar el valor una y otra vez.

Esto significa que los tipos de especulación familiares a las bolsas de valores de Chicago y Nueva York podrían aplicarse al acto de construir. En Europa, los arquitectos observaron las posibilidades de la gran altura de forma diferente. En lugar de valor comercial, los primeros modernistas vieron cómo se podría crear un tipo diferente de valor social. Los avances en la tecnología, esperaban, podrían aprovecharse para crear un bien social más equitativo. 



Fuente: https://cnnespanol.cnn.com/2018/01/18/vivir-en-un-rascacielos-un-palacio-o-una-prision/
      
 Tamaño Texto